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  • LUIS RODRIGUEZ SALGADO

Razones para el fracaso empresarial I


Algunos estudios, como los de la American Productivity and Quality Control (AQPC) apuntan que solo cerca de un 55% de los nuevos proyectos llegan a conseguir los objetivos comerciales y económicos que se habían planteado.

En empresas existentes el lanzamiento de nuevos proyectos es altamente importante, porque casi un 35% de su facturación provenía, de acuerdo con este estudio, de nuevas iniciativas (lanzadas en los últimos tres años). En consecuencia, es necesario poner intensidad en los procesos de innovación y desarrollo para no comprometer los rendimientos y posiblemente la supervivencia de la organización.

Es necesario para las empresas, sin embargo, equilibrar estos éxitos con los inevitables fracasos que suponen una carga sobre la cuenta de explotación.

Aunque es difícil determinar por qué un proceso de creación o crecimiento podría tener éxito, no resulta especialmente complicado identificar aquellos factores, que normalmente no se dan uno a uno sino combinados, que han provocado el fracaso de nuevos proyectos empresariales. Os apuntamos ahora algunos, que hemos clasificado en relación al área funcional de la empresa al que respondían:

Factores genéricos:

  1. No hacer nada más que seguir la intuición. Muchas personas piensan que tener una idea es suficiente y que lo que debería pasar inmediatamente después es que debemos proceder a implementarla.

  2. No desarrollar un plan de generación de ideas, captación de información, análisis, evaluación y acción: un plan de negocio. Hacerlo nos proporcionará herramientas para evaluar su viabilidad, aprender sobre el proceso y tener capacidad para comunicarlo.

  3. No escoger a las personas adecuadas para desarrollar el proyecto. Que el equipo tenga cierta coherencia en cuanto a experiencia y formación pero también en actitud respecto a los objetivos del proyecto.

  4. No evaluar las consecuencias del fracaso nos lleva a un fracaso aún mayor. El nivel de implicación de recursos de la empresa debe ser lo suficientemente grande como para permitir su desarrollo y lo suficientemente pequeño como para no arrastrar al resto de la organización si no funciona.

  5. No valorar la posibilidad de replantear el proyecto o de volver a empezar. Querer hacer una huida hacia adelante.

  6. Perder la capacidad para continuar identificando nuevas oportunidades para incorporar al proceso.

  7. Convertir el nuevo proyecto en el "gran proyecto", que lastra la empresa.

  8. Adquirir un concepto, una idea, un negocio y equivocarse.

  9. Que existan factores de entorno no favorables o extremadamente cambiantes.

Organización y recursos humanos:

  1. No escoger bien al equipo que debe desarrollar el proceso.

  2. Que el equipo no esté compensado en términos funcionales: marketing, finanzas, tecnología, producción, organización.

  3. Experiencia insuficiente de las personas en procesos de creación e innovación.

  4. Desánimo del equipo. Falta de empuje y motivación.

  5. Conflicto de intereses entre los miembros del equipo. Alta rotación de los miembros del equipo.

  6. No dar poder de decisión a los miembros de los equipos de desarrollo.

  7. No encontrar líderes de equipo que tengan experiencia en la gestión de proyectos, gestionen bien las relaciones interpersonales, tengan ciertas habilidades de liderazgo y sean creativos a la vez que con capacidad de análisis.

Factores de producción:

  1. Exceso de optimismo en la velocidad de desarrollo.

  2. No dominar la tecnología.

  3. Curva de experiencia lenta.

  4. Problemas de aprovisionamiento.

  5. Movimientos adversos en el mercado de inputs básicos (mano de obra, materias primas).

  6. Diseño mal concebido.


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